Así fue el estreno de Rémanence
La obra de Luis Tabuenca, ganadora del XLIII Premio Reina Sofía de Composición Musical, protagonizó una velada de reconocimiento a la creación musical contemporánea en el Teatro Monumental de Madrid, con la presencia de Su Majestad la Reina Sofía.
Poco antes de las 19h30, el Teatro Monumental de Madrid ya estaba lleno. Sobre el escenario, la Orquesta Sinfónica RTVE esperaba la entrada del director, Thomas Herzog. En unos minutos comenzaría una noche especial: por primera vez, Rémanence, la obra con la que Luis Tabuenca ha ganado el XLIII Premio Reina Sofía de Composición Musical, iba a ser interpretada ante el público.
Durante cerca de quince minutos, la orquesta recorrió una partitura que Tabuenca ha trabajado a lo largo de tres años. Una obra construida a partir de la idea de la huella: aquello que permanece en la memoria cuando la música ya ha dejado de sonar y aquello que queda en el cuerpo de quien la interpreta.
Una noche junto a la Reina Sofía
Tras la interpretación y el aplauso entusiasta del público, el presidente de la Fundació Ferrer de Música, Sergi Ferrer-Salat, subió al escenario para compartir unas palabras. En su discurso, defendió el poder de la música frente al mundo convulso en el que vivimos, un mundo atravesado por una concentración de la riqueza inmoral y por una crisis sistémica que se refleja en todo ámbito social, hoy especialmente en la crisis de la vivienda. Precisamente en este mundo, Ferrer-Salat subrayó que la música es más necesaria e imprescindible que nunca, porque contribuye a la cohesión social y nos da la esperanza de que un mundo mejor es posible. Y cerró su intervención reafirmando el compromiso de la Fundación: «Nosotros vamos a seguir incondicionalmente entregados, de manera apasionada, a esta labor milagrosa».
A continuación, Su Majestad la Reina Doña Sofía, fiel un año más a esta cita, hizo entrega del diploma a Luis Tabuenca, quien lo recibió entre sonrisas y aplausos y posó junto a Su Majestad la Reina, la orquesta y el director.
La huella de lo que permanece
En Rémanence, Tabuenca parte de una pequeña “ruina sonora” que se transforma a lo largo de toda la pieza. La inspiración está en el palimpsesto, ese manuscrito que conserva las marcas de textos que fueron borrados: una imagen que el compositor traslada a la música para explorar lo que queda, lo que se transforma y lo que reaparece.
A lo largo de un único movimiento, la obra recorre las posibilidades tímbricas de las distintas familias de la orquesta y construye, capa a capa, un paisaje sonoro en constante transformación.
La pieza que llegó al escenario del Monumental es el resultado de un proceso de creación que inicialmente iba a ser mucho más amplio. El proyecto comenzó con la idea de incorporar coro y narrador, pero acabó destilándose hasta convertirse en la obra que se escuchó esta noche: un único movimiento de unos quince minutos.
El jurado del XLIII Premio Reina Sofía de Composición Musical la escogió entre cerca de 80 obras presentadas, destacando la claridad de su discurso y su riqueza gestual.
Y Rémanence tampoco termina con su estreno. La obra pasará a formar parte del repertorio de la JONDE y viajará por distintos escenarios del territorio nacional durante 2027.
Para Tabuenca, ese recorrido tendrá además un significado especial. Antes de convertirse en compositor premiado, formó parte de la JONDE como percusionista. Ahora regresa a la orquesta desde otro lugar: su música será interpretada por una nueva generación de músicos y músicas.
La vida de Rémanence acaba de comenzar.
Un premio que sigue creciendo
El Premio Reina Sofía de Composición Musical, dotado actualmente con 100.000 euros, es el premio de composición musical mejor dotado de Europa en su categoría. Pero su futuro apunta todavía más lejos.
La próxima edición incorporará tres premios y una dotación total de 175.000 euros. La convocatoria permanecerá abierta hasta el 15 de enero de 2027, con el objetivo de seguir apoyando la creación musical y dar visibilidad a un mayor número de compositores y compositoras.



